
Diamond nos aporta la teoría de la antropóloga Sarah Hrdy, de la Universidad de California en Davis, que da apoyo a la hipótesis de la promiscuidad de nuestras ancestras prehomínidas. En (1999, 105) resume a Hrdy y reflexiona sobre las ventajas de una hipotética hembra prehomínida promiscua con sucesivos consortes y el porqué un varón le ayudaría a alimentar su cría, a pesar de que no estuviese seguro de su paternidad, dada la promiscuidad de su pareja: "Supongamos, entonces, que la hembra tiene ovulación oculta y constante receptividad sexual. Puede explotar estas ventajas para copular con muchos machos, aunque tenga que hacerlo incluso solapadamente, cuando su consorte no preste atención. Mientras que ningún macho puede estar seguro de su paternidad, muchos machos reconocen que podrían ser los padres de la eventual cría de la hembra. Si más tarde uno de esos machos tiene éxito en ahuyentar al consorte de la madre y en conquistarla, evita matar a su cría porque podría ser la suya propia. Podría incluso ayudar a la cría con protección u otras formas de cuidado paternal. La ovulación oculta de la madre serviría también para disminuir las peleas entre machos adultos dentro del grupo, puesto que cualquier copulación aislada no es muy probable que resulte en concepción, y de ahí que no merezca la penar luchar por ello."...

Sarah Hrdy
"En resumen, Hrdy considera la ovulación oculta una adaptación evolutiva llevada a cabo por las hembras tendente a minimizar la gran amenaza para la supervivencia de su prole que suponían los machos adultos. Mientras que Alexander y Noonan veían la ovulación oculta como clarificación de la paternidad y refuerzo de la monogamia, Hrdy la contempla como algo que introduce un factor de confusión en la paternidad y que arruina la monogamia de manera efectiva."
Sigue en (1999, 108): "Entonces ¿Qué haremos para evaluar estas dos teorías en disputa?"...
"Pero aún podemos recurrir a otra potente técnica que prefieren los biólogos evolutivos para resolver tales problemas; se denomina método comparativo."
Tras estudiar numerosas especies de primates, llega a la conclusión de que es la teoría de la promiscuidad la que explica el sistema de apareamiento que condujo a la ovulación oculta femenina. Y así manifiesta en (1999, 119): "En resumidas cuentas, todo se reduce a que la ovulación oculta ha cambiado repetidamente y de hecho ha invertido su función durante la historia evolutiva de los primates."... "En aquellos momentos, la ovulación oculta permitió que la mujer-simio ancestral distribuyese sus favores sexuales a muchos machos, ninguno de los cuales podía jurar que era el padre de su hijo, aun cuando cada uno de ellos sabía que podría serlo. En consecuencia, ninguno de esos machos potencialmente asesinos querían hacer daño al bebé de la mujer-simio, y algunos de hecho lo habrían protegido o habría ayudado a alimentarle."
(Aunque citemos a Hrdy para dar apoyo a la hipótesis de la promiscuidad de nuestras ancestras prehomínidas, no estamos en absoluto de acuerdo con sus reflexiones. En otro lugar nos extenderemos al respecto.) COMPARACIÓN ENTRE SEXUALIDAD HUMANA Y ANIMAL. Martín-Cano Abreu, Francisca.
CULTURA DE TIPO MATRIARCAL EXISTENTE AÚN HOY DÍA: NA, PUEBLOS MONGOLES DEL NORTE DE CHINA
Y por último sólo hablarles de una cultura que conserva instituciones de la organización social y familiar de tipo matriarcal y que sobrevive aún hoy día. Comunidad matriarcal "caso único en el mundo" en palabras de Soutif, Dray y Dibie, (1999, 38), quienes cuentan sus costumbres aportadas por el etnólogo chino Cai Hua. Comunidad campesina en la que sobrevive costumbres del matriarcado arcaico, cuando el mundo y los niños pertenecía a las mujeres y los varones no tenían hogar permanente (según documental de Malcolm Penny, 1988).
Se trata de los Na, pueblos mongoles del norte de China cercana a la frontera, que viven en las montañas de Yunán. Allí las mujeres son exclusivamente las dueñas de las posesiones valiosas, de las casas y los hijos. Los niños son educados por la matriarca anciana, que está al mando y la herencia es matrilineal. En esos hogares no existe el matrimonio, reina gran libertad sexual y una auténtica ausencia de celos. En esta sociedad no hay lugar para el varón, que no posee ningún bien y sólo como "hachu", como "varón aceptado", como amante furtivo, visita de noche a la mujer que lo elige y ni siquiera existe la palabra "padre". Francisca Martín Cano Abreu. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------